Nov 15
Sebastián es un personaje muy especial. No podía tener nombre serio, de señor, ni de élite ni vulgar.
Tenía que ser un nombre casi similar en castellano y catalán, dada la mezcolanza vital que vive este hombre entre estos idiomas: a sí mismo se denomina de ambas maneras y da permiso a los demás para que le llamen como gusten.
Finalmente, una persona que conocí en los últimos años me contagió el nombre: se parecía mucho a mi personaje.